Requena (fundada como Requena del Tapiche),1 conocida también como la Atenas del Ucayali por haber sido el primer sitio de la extinta Capitanía General de Maynas en contar con escuelas y academias de muy alto prestigio. Requena es una ciudad de la amazonia peruana, siendo la capital del distrito y de la provincia homónima. Es la tercera ciudad más grande de la región Loreto. Fue fundado por el Padre Agustin López Pardo en 1907. Está rodeado por dos ríos, el Tapiche (de color negro) y el Ucayali (de color turbio) y una quebrada, que cruza la ciudad, que se ve frecuentada, tanto por los lugareños como otros visitantes, por las aguas frías de su cauce.

El centro de la ciudad cuenta con un gran movimiento comercial y turístico, en el centro se encuentra la plaza de armas y su catedral muy parecida al de la ciudad de Iquitos, la cultura de la ciudad se encuentra muy arraigada con la de los pueblos originarios de la zona como el cocama y el Matses y con influencia de la idiosincrasia brasilera esto por su cercanía con ese país, la ciudad ya en la vida republicana contó con varios colegios emblemáticos e internados administrados por los Padres Franciscanos y que fueron nacionalizados en el gobierno de Velasco Alvarado. Sólo el internado quedó en manos de la iglesia católica. Esto provocaria un declive tanto cultural como educativo de la ciudad, lo que originaria un éxodo masivo hacía Iquitos, la capital de la región.

Requena comenzó como una conjunción de aborígenes como los Kocamas, que convirtieron los Franciscanos al cristianismo. Desde la llegada de las Franciscanas Misioneras de María, en 1919, el cambio fue importante y acelerado. Inmediatamente se conformó el colegio “María Inmaculada”, cuya actividad educativa y cultural fue bastante fructífera. Muchas generaciones de estudiantes de la zona y de otros espacios han logrado un espacio de liderazgo, aunque fue pequeño, y quienes quedaron fueron dispersándose en la bruma del olvido.

Uno de los grandes impulsores de la educación y cultura del pequeño pueblo fue el Padre Agustín López Pardo. De ahí nació el internado y colegio que lleva su nombre, en 1945, que también ha tenido presencia destacada en la colectividad regional. Guillermo Flores Arrué señalaba que en el denominado PALP (por sus iniciales), muchas generaciones de jóvenes encontraron la oportunidad de sus vidas, en especial aquellos de escasos recursos económicos o de poblaciones menores donde la oportunidad de seguir estudios era improbable, por su ausencia evidente.

ORLANDO ERNING JACKERS HUAYMACARI

Alcalde Provincial